La microinmunoterapia es una gran arma terapéutica en pediatría ya que el sistema inmunitario de los niños está sin entrenar y tiende a responder con aumento de la inflamación. Por lo tanto, es fundamental modularlo desde el inicio de la vida (lactancia materna, apego sano, nutrición, evitar antibióticos y otras medicaciones…) y entender que la enfermedad es un intento del organismo para curarse. Debemos ayudar en este camino a los niños en lugar de suprimir la enfermedad.
Así, la microinmunoterapia, por su capacidad para equilibrar el sistema inmunitario mediante bajas dosis de citoquinas y otros componentes, puede usarse para modular y fortalecer la inmunidad de los niños, evitando el uso sistemático de antibióticos. Siendo una terapia eficaz y respetuosa con el organismo de los más pequeños, la microinmunoterapia es de gran ayuda, por ejemplo, en la regulación del control del virus del Herpes Simple o también, en el control de las infecciones respiratorias.
En mi consulta de pediatría integrativa utilizo mucho la microinmunoterapia en estos casos y, en especial, en el tratamiento del herpes. Y es que los niños tienen menos capacidad para controlar este virus por la inmadurez de su inmunidad celular y la microinmunoterapia es fundamental en este proceso.
